Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2013

De como los debates resultan exquisitos

Hay temas que resultan de lo más interesantes pero que a la larga les falta ese plus que convierte cualquier tema en algo parecido a una catfight. El fútbol es por excelencia de esos que convierten una conversación cálida y amistosa en una batalla campal, y es tan sencillo hacerlo que solo necesitas decir Real Madrid para que alguien diga Barcelona y luego alguien más diga Ronaldo, otro Messi, balón de oro y listo: controversia garantizada.
Si bien, en el fútbol las disputas por que equipos lideran la tabla de posiciones son apasionadas, basta con demostrar con los resultados quien es el mejor, sacar estadísticas y campeones de goleo para que los ánimos se enfríen. Puede que existan momentos en los que no pase lo que describo, pero dentro de una quiniela el marcador siempre tendrá la última palabra, y también en el tenis (alguien dirá Nadal, otro Federer y uno más Djokovic), o en el box, simplemente una pelea en el que los contrincantes sean de países distintos; da lo mismo, marcado…

Historias para pasar el rato

Transporte Público:
Se que siempre toco este tema, es tan habitual que lo haga, pero lo que sucedió hace unos meses fue memorable. Me subí a un camión llamado ''el altiza'' aquí en mis lares. En ese momento yo me sentía engentada por el calor y accedí a utilizar ese transporte porque va bastante rápido y lo único que deseaba era llegar a mi casa y recostarme (no había dormido bien en esos días) un rato a dormir.
El caso es que me senté justo en el asiento que va atrás del chofer, para bajarme pronto. El chofer era el tipo de persona que lo tiene TODO, y con todo no me refiero a belleza dinero y esas cosas, no señor, tenía todo para caerme en la punta del hígado: manejando mientras hablaba por teléfono, del tipo de la gente que tira la basura en la calle y por si fuera poco había otro par de gandules que estaban haciéndole plática.
Iba lento y, por si fuera poco, estaba convirtiendo en caja de sardina al marcopolo. Mi paciencia estaba agotándose. Una señora con bebé en …

Ni idea

Y de pronto el curso de la historia me arrastra hasta un instante oscuro, frío y sin expectativas. No puedo sentir porque si decido dejarme llevar ocurrirá lo mismo y realmente no deseo lo mismo. Estoy cansada de mí, de mi inseguridad disfrazada de eterna sonrisa, quisiera dejar de temer, quisiera que éste orgullo maldito se alejara y así poder continuar mi camino sin temor a sentir. Pero es de nuevo ella, esa persona que desde el espejo me limita a soñar sin realizar, esa mujer frágil que se desmorona con una suave brisa, esa mujer que sufre de soledad pero que es incapaz de aceptar que no es feliz por miedo a romperse.
Ese valor que a veces siento, ese deseo de vivir, esa adrenalina cuando logro salir del frasco. Eso me inspira a que tal vez no es tan malo volver a percibirlo, hay una posibilidad de que va a terminar bien, esa esperanza que a veces puedo tocar me dice ¡me grita desesperadamente que puedo!
Por ello me pregunto, ¿estoy cambiando, voy a cambiar?, por favor, no quiero…