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Mostrando entradas de 2014

Estoy ahogada

Me gusta escribir cuando estoy triste.
Me encanta escribir cuando estoy triste por que es la manera por la que dejo ir el dolor, dejo ir la descepción.
Escribir es el método que empleo para que mi sonrisa se regenere.
Escribir me ayuda a limpiar heridas, raspones, casi todo.
Me gusta escribir cuando estoy triste porque es el modo mediante el cual descargo todas esas sensaciones contenidas, escribir me ayuda a mitigar lo que hace que me ahogue, escribir me ayuda a superar poco a poco casi cualquier cosa.

No se cuánto falta. Pero pronto pasará.
Pausa, pausa y seguimos en sintonía.

Cómo dijo Cerati: ¿Qué otra cosa puedo hacer?, Ahora sé lo que es perder.

La vida está hecha de crímenes sin resolver.

La cuestión es buscar un método para resolverlos.

Escribir es el mio...

Au Revoir

Doramas: Las asaltacunas

Antes que nada, mil disculpas, me he mantenido alejada por falta de tiempoy quizás inspiración, pero vamos, por supuesto que esto seguirá aún si son dos o tros los que lleguen a leer estas humildes líneas.
Bien, eso era todo.
DORAMAS: Las asaltacunas
Sigo prendada de los doramas, se han convertido en un vicio y un pasatiempo que me ayuda a desestresarme, si quieres saber más sobre el tema, te recomiendo leer un post que hice hace tiempo, clic aquí.  El punto es que he notado algo interesante en los últimos tres (ó 4) que he visto: la protagonista es mayor que el galán en cuestión. No malinterpreten, no se trata de prejuicio, se trata de algo que en lo personal me parece curioso, tomando en cuenta que en Corea son más concervadores que en otros paises y también tomando en cuenta lo acostumbrados que estamos al estilo de la telenovela en Latinoamérica. Por lo general, si bien existen telenovelas en las que la protagonista es mayor que su pareja en la historia, no son tantas con en Corea…

Indispensable

No se si me he vuelto fría o algo dentro se ha removido, el punto es que tengo esa sensación de ser poco indispensable.

Antes de que lleguen pensamientos erróneos a sus mentes, mis estimados lectores imaginarios, no se trata de depresión o algo por el estilo, ni amargura, de hecho estoy muy contenta en este momento y las razones de la felicidad las revelaré a su debido tiempo.

El punto es, que con amistades he llegado a la conclusión de no ser indispensable, si estoy presente esta bien y sino también, no soy necesaria en ningún lugar, cada quién tiene otros amigos. Últimamente he faltado a momentos por así decirlo ''importantes'' entre amistades, ya sean cumpleaños o despedidas, pero es que no se, simplemente falto por... digo, bueno, no pasa nada, igual otros van a ir y así me la he llevado. Mi teoría se ha reafirmado al notar que las veces que me han buscado desde mi aislamiento del mundo y las redes sociales han sido para pedir favores o preguntar algo.

No es queja…

El raro

Hace ya unos años, en mis 18 primaveras, trabajé (los lectores de antaño habrán de recordar) en una tienda de calzado deportivo como vendedora. Donde aprendí el arte de vender utilizando un buen argumento.  Pero no haré hincapié en las ventas, sino en alguien, en : el raro...
El raro es un chico de mi vecindario, muy, muyrealmenteraro. Es muy alto, casi dos metros y muy delgado con espalda encorvada sin olvidar su cabello sesentero. El físico no es del todo importante cuando de una buena actitud se trata, digo ¿cuántos no hemos salido/conocido a gente físicamente atractiva que pierde todo encanto al descubrir una personalidad acartonada o detestable?
Pues el raro...
El raro intimida, intimida porque cuando habla todo aquello que sale de su boca no tiene sentido alguno.
Lo descubrí cuando por casualidad él estaba charlando con un amigo al que por aquel entonces yo frecuentaba casi al diario (trabajaba en la papelería de atrás de mi casa). Mi amigo y yo hacíamos comparaciones musicales…

No quiero estar encerrada

Aún me acuerdo, y si revisan las publicaciones anteriores de este humilde blog, podrán notar como ha cambiado tanto mi estilo de escritura cómo de vida.


Viví durante un tiempo encerrada en mi mundo, feliz en esa zona de confort, cada día rodeada de los mismos rostros y situaciones, ajena a cualquier cosa que le pasara a esos conocidos que seguían siendo a la vez desconocidos. Me rehusaba a involucrarme en ese mundo que muy en el fondo me causaba pánico. 
Hace ya poco más de un año que me alejé de la comodidad saltando cual si fuera conejito en la pradera. 
Me siento feliz y ahora lo que me aterra. es la idea de estar encerrada, de volver a esa vida tan, tan aburrida, tan cómoda y predecible, suena tonto pero también pienso en que nadie tiene la vida asegurada y podría morir justo después de escribir estas líneas de una manera tan tonta como caer en las escaleras de mi propia casa y les juro que al menos estaría contenta por las experiencias interesantes obtenidas a lo largo de este añ…

No eres tú, soy yo

Las redes sociales son una herramienta que en lo personal me ha resultado de gran utilidad para enterarme de eventos, tareas escolares y por supuesto mantenerme en contacto con amigos. Sin embargo soy partidaria de mantener intacta la linea que divide una "vida social común" (y me refiero al tipo de publicar un paseo con amigos, imágenes de humor o un vídeo musical( y el hecho ya de ventilar lo que sientes, la intimidad. Claro, eso no quiere decir que sea una persona muy discreta, al contrario, yo soy un libro abierto, pero en lo que a a una comunicación cara a cara se refiere, porque en lo virtual prefiero estar el margen y  publicar memes.
Por ello creo que, tomando en cuenta el sobre valor de lo virtual, es mejor esperar para dar noticias de la vida de uno o ponerte en una relación. Y así paso, les cuento a ustedes mis fieles y amados adeptos, soy una lengua suelta con dos cantidades de alcohol, no nací para los sabadrinks, y este pasado fin de semana perdí la cuenta y u…

Los colores de mi todo

A veces el blanco se torna en mi mundo y llego a la luna que me inspiró a volver a adorar. Luego el café, ese me dio calma cuando el violeta me dió desconfianza. El verde esperanza, ánimo entusiasta pero el azul, ese color de la desilución, ese color que me recuerda porque la soledad siempre es mejor para suprimir el rojo del dolor que prefiero omitir. Y por lo pronto sigo esperando el cálido naranja que me inspire a confiar y me incite a ser capaz de amar y soñar.

"Quisiera que como a cualquiera, algo me sorprendiera..."


P.d.: ya merito me idiotizo con el mundial, no os preocupeis...